Fabrica conCiencia
En Chile, según cifras de la Asociación de Productores de Plástico (ASIPLA) más del 16% de la producción nacional corresponde a Poliestireno y Polipropileno. De ellos, cerca de 50% tiene una vida útil breve y forman 27% del desecho de plástico del país. Además, sólo el 1% es de origen reciclado.
Queremos reemplazar los empaques y envases de alimentos -fabricados de PP/05 y PS/06- por uno hecho a partir de micelio (aparato vegetativo de los hongos), libre de impactos negativos en el medio ambiente. Esta solución permitiría evitar que millones de toneladas de desperdicio ingresen al medio ambiente.
El envase de micelio se hace crecer en el molde (que puede reutilizarse). Cuando se descompone, su único residuo es tierra. No necesita ser reciclado para tener un efecto positivo. Además, queremos montar fábricas locales y en red, disminuyendo la necesidad de trasladar empaques a la vez que se generan empleos.
El problema de los empaques de plástico PP/05 y PS/06 es transversal y afecta a toda la población mundial. Gran parte de esta basura termina afectando más a las comunidades más pobres.
Globalmente, se producen más de 311 millones de toneladas de plástico (Plastics-Europe 2015) y se estima que el 10% acaba en los océanos. En un día promedio, en América Latina y el Caribe, se generan más de 632.000 toneladas de basura (informe "What a waste 2.0" del Banco Mundial, 2018). Aproximadamente 76 mil toneladas diarias corresponden a desechos plásticos.
El efecto de esta contaminación es amplio. De acuerdo al informe de 2016 de la FAO, se han encontrado microplásticos en alrededor de 800 especies de peces, moluscos y crustáceos. En Octubre de 2018, en el 26° Congreso de la Unión Europea de Gastroenterología (UEG) se presentó un estudio sobre la presencia de microplásticos en humanos. En las pruebas se encontraron hasta nueve tipos de plásticos con tamaños que oscilan entre 50 y 500 micras, siendo el Polipropileno (PP/05) y el Tereftalato de Polietileno (PET) los más frecuentes.
Económicamente, Standard & Poor’s (Trucost) calcula que los daños en el litoral marino alcanza los 13.000 millones de dólares al año (datos de 2014).
La disminución de contaminación por PP/05 y PS/06 sirve a todos por igual.
Particularmente, la creación de empaques para contener comida en base a micelio puede hacerse con desechos agrícolas comunes. Nuestra solución pretende establecer producciones locales en sectores agrícolas y rurales, generando un impacto económico positivo en aquellas comunidades a la vez que también se reduce la generación de residuos orgánicos.
Adicionalmente, este material es compostable y su uso eliminaría completamente la necesidad de reciclaje puesto que no depende de algún proceso adicional para su degradación.
Nuestra solución es un empaque para contener comida creado (o crecido) en base a micelio de hongos que reemplazará aquellos fabricados de PP y PS. Posteriormente, expandirlo a otros empaques basados en plásticos de un solo uso.
Entre otros, queremos involucrar comunidades rurales entregándoles capacidades para crear envases que puedan ser comercializados a industrias y negocios locales, generando beneficios ambientales -para todos- y económicos para estas comunidades.
Tecnológicamente, el crecimiento de estos envases es sencillo y se puede hacer -a baja escala- con aparatos de cocina comunes. La producción requiere seguir acuciosamente un proceso para garantizar un buen resultado. En términos generales, este es: El micelio se hace crecer inoculando material previamente esterilizado dentro del molde o forma que se le quiera dar. Una vez que el crecimiento ha llegado a su punto, este se retira del molde y se calienta para endurecerlo, secarlo y detener su crecimiento.
- Alejar los modelos de negocio del uso de plásticos en el embalaje y el transporte
- Reducir los residuos y plásticos de un solo uso a través de la promoción del cambio de comportamiento del consumidor e incentivando la reutilización y el reciclaje
- Prototipo
El uso de micelio como material de creación es bastante reciente. Aunque existen diferentes iniciativas para explorar sus usos, en Chile no hay ninguna que actualmente esté enfocada en abordarla como una alternativa al PS y PP para contener alimentos.
Por otra parte, esta tecnología tiene el potencial para ser implementada sin grandes inversiones (comparativamente con una fabrica de envases tradicional) y tampoco requiere personal con conocimientos altamente específicos para operar. Producirlo no incrementa el consumo de otros recursos, por el contrario, se alimenta de materiales de desecho de otras producciones como cereales o café, entre otros.
Finalmente, y tal vez lo más importante, el producto final no requiere ningún esfuerzo de reciclaje para reducir o evitar impactos negativos. Simplemente, se degrada como parte del ciclo natural de productos vegetales, aportando nutrientes al hacerlo.
Reemplazar parcial o totalmente la demanda por envases de PS y PP tiene un impacto positivo directo en la basura que generamos, evitando que ingresen nuevos millones de toneladas al medio ambiente. Existe una creciente demanda por alternativas de bajo impacto ambiental y proveer a los consumidores de una solución que no depende del reciclaje o cualquier esfuerzo extra es un avance en la dirección que las sociedades demandan.
Las crecientes restricciones sobre el uso y consumo de plásticos generan la demanda por alternativas sustentables. En Chile se restringió el uso de bolsas plásticas (agosto de 2018) y se hace necesario avanzar en la eliminación de otras fuentes contaminantes. En este sentido, la Encuesta Nacional de Medio Ambiente 2017-2018 concluyo -entre otras cosas- que 95% de los ciudadanos está de acuerdo con la prohibición de uso de bolsas plásticas por sus efectos contaminantes. La toma de conciencia respecto a la contaminación generada por el PS/PP y otros plásticos impulsarán el uso de otros materiales. Durante nuestra etapa de validación de la propuesta, recibimos un aprobación transversal a la solución y además se nos indicó la disposición a costear en parte su uso (% indeterminado).
Nuestra iniciativa apunta también a desarrollar y compartir esta solución con comunidades (rurales y costeras) que puedan abordar la producción localmente, descentralizando la producción y generando beneficios a todos los involucrados.
- Otro
- Residentes rurales
- Residentes urbanos
- Chile
- Chile
Nuestra etapa actual de desarrollo sirve a 0 personas por el momento. Dentro de 1 año, esperamos llegar a más de 250.000 personas y posteriormente escalar a más de 2.000.000, con el potencial de llegar a toda la población del país.
Ambientalmente, reemplazando la mayor cantidad de envases de PP/05 y PS/06 que sea posible. Se puede cuantificar calculando la cantidad de envases usados x los gramos de PS/PP que se dejaron de utilizar.
Socialmente existen 2 ámbitos relevantes, el primero tiene relación con la toma de conciencia respecto a los efectos de los PS/PP en el ambiente, y el segundo, generando oportunidades en ámbitos laborales. Ambos pueden ser medidos, por encuestas el primero y por indices de empleo el segundo.
Económicamente existe dependencia de los anteriores ya que en ambos casos existe un costo o beneficio monetario asociados a la disminución de desechos, empleo y producción.
Nuestro objetivo es conseguir la aprobación de los organismos ambientales y de salud de Chile para la fabricación y uso de este producto, junto con la creación de la primera fábrica y llegar al objetivo de producción de 250.000 envases.
Dentro de los siguientes años vamos a escalar la producción, estableciendo producciones en comunidades a lo largo del país, que permitan la masificación del uso de los envases. Paralelamente, aspiramos a extender la solución a otros países de la región, buscando usar sus materiales disponibles para establecer la producción local.
Las barreras financieras, técnicas y legales están estrechamente relacionadas ya que al tratarse de un producto en el que se almacenarán alimentos, la legislación nacional establece que debe ser validado y sometido a pruebas que demuestren su aptitud antes de ser autorizado por el organismo competente.
Lógicamente, esto implica capital ya que las pruebas deben ser financiadas por nosotros y, de necesitar modificaciones, todo el costo de ellas y las nuevas pruebas son de quien hace el requerimiento de validación.
Culturalmente no hay una barrera, más allá que se debe dar a conocer el producto y mostrar sus beneficios. Es más, una vez demostrada su aptitud para el uso, es bastante probable que socialmente este sea demandado y respaldado.
Respecto al financiamiento, lo buscaremos participando en concursos que apuntan a innovación y mediante inversión propia.
Técnicamente debemos someternos a las mencionadas evaluaciones, siendo su principal dificultad, asumir el costo de las mismas. Legalmente, el 2016 se aprobó la Ley REP N°20.920 (Responsabilidad Extendida del Productor) que establece como un residuo prioritario los envases y embalajes; aunque no está totalmente implementada (reglamentos en elaboración), se establece que los productores deberán hacerse cargo del residuo de sus productos. Nuestra solución tendrá una ventaja respecto a los actuales envases.
Culturalmente, trabajaremos en un plan de acercamiento a comunidades rurales y costeras para difundir el uso de este producto. Actualmente ya contamos con la participación de un micro-agricultor (agricultura familiar), que nos proveerá de materia prima durante el piloto; además contamos con la participación de un café-restaurante donde partiremos reemplazando los envases que actualmente usa (PS/PP) por los nuestros.
- Estoy planeando expandir mi solución a América Latina y el Caribe
Una vez que la comercialización se inicie en Chile, queremos buscar socios y aliados para su producción en toda la región.
Apuntamos a entregar capacidades a otros interesados para escalar este producto como una solución de reemplazo del PS/PP que permita eliminar su utilización cuanto antes.
Como mercado, existe un potencial enorme y no está limitado a reemplazar los empaques de almacenamiento de comida. Este material puede ser utilizado en otras aplicaciones y su posibilidades aún se están explorando.
- Híbrido con fines de lucro y sin fines de lucro
Actualmente el equipo está conformado por 5 personas, de la siguiente manera:
- 2 personas a tiempo completo
- 3 de manera parcial
Adicionalmente, contamos con un proveedor de material orgánico de origen agrícola y un café-restaurante para realizar pruebas en vivo con clientes reales.
Contamos con experiencia desarrollando proyectos y negocios; Trabajando con proveedores diversos y generando alianzas con nuestro gobierno en búsqueda de un país más amigable con el medio ambiente.
Tenemos el conocimiento del mercado y sus necesidades, pero por sobre todo, estamos comprometidos en crear una alternativa viable al plástico, impulsando el desarrollo local de esta industria.
Buscamos hacer un aporte a la sociedad y nuestra ambición es ayudar al bienestar general.
Actualmente hemos explorado aliarnos con el laboratorio BioFab de la Universidad Católica de Chile, que es un laboratorio multidisciplinario que investiga las posibilidades de los organismos vivos para generar procesos de biofabricación y biomateriales. Parte de nuestro trabajo se basa en las investigaciones y materiales publicados por ellos.
Estamos analizando junto a Fundación Fungi (www.ffungi.org) alternativas para tener su asesoramiento respecto al uso de especies nativas en la creación de los envases, a la vez que han mostrado interés en nuestro empaque para ser utilizado en su proyecto de hongos silvestres comestibles.
Apuntamos a generar valor para toda la sociedad al presentar una alternativa sustentable a los envases de PS/PP, impulsando su sustitución. Cualquier persona o comunidad, sea o no cliente, se verá beneficiada por esta acción.
Nuestra propuesta generará ingresos en comunidades rurales, al convertirse en proveedores, abriendo una nueva fuente ingresos al usar material actualmente desechado, y/o desarrollar su propia fábrica de empaques.
Nuestros ingresos se darán por la venta de los envases, asesorías a otros productores, y por el futuro desarrollo de otros productos basados en micelio.
Al principio, el aporte de capital se hizo con financiamiento propio. Actualmente, estamos buscando fondos concursables que nos permitan escalar la producción y presentarnos para las pruebas necesarias que permitan obtener la autorización sanitaria.
Posteriormente, la venta (B2B y B2C) de los mismos envases deberá sustentar la operación de la empresa. Utilizaremos una plataforma para conectar la red de productores con clientes (empresas) y buscaremos expandir la operación hacia otros productos que podemos desarrollar.
Creemos que los objetivos que perseguimos están alineados con los del desafío porque:
- abordamos el objetivo de disminuir el uso de plásticos de un sólo uso.
- nuestra solución es escalable a toda la región, con potencial para ser una solución global.
- puede generar ingresos y oportunidades en grupos socioeconómicos más vulnerables.
- es una solución sin impactos negativos en el medio ambiente ya que no es intensiva en consumo hídrico o energético, utiliza mayoritariamente material agrícola de desecho y no requiere reciclaje.
- Otro
- Tecnología
- Distribución
- Modelo de financiación e ingresos
- Medios y oportunidades para hablar
Municipios -que en Chile tienen responsabilidad sobre la recolección y disposición de basura- para en conjunto establecer alianzas para financiamientos, producción y distribución local de los envases y además, buscar incentivar el uso de estos en reemplazo del PS/PP vía ordenanzas municipales.
Universidades para formar una red de soporte a productores locales y adaptar y mejorar la tecnología de acuerdo a las condiciones particulares de cada área.
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